











La escultura de la que fuera reina de España se descubre en el Parque Histórico de Navalcarnero, el lugar donde la historia y la naturaleza hablan el mismo lenguaje para poder contar aquello del pasado que forma parte del presente de nuestra tierra. El homenaje en forma de monumento nos acerca a su personaje. En él, la postura erguida y la expresión del rostro tan bien reflejada por su autor parecen recordarnos la condición de soberana de Isabel de castilla, casi como si nos pudiéramos trasladar al tiempo en que ella reina. Una fecha que coincide con el origen de Navalcarnero, la etapa de tránsito de España entre la edad Media y la Edad Moderna. Desde su pedestal de granito, la historia hace una recorrido por su reinado, momento en el que se forja la unidad de España y aparece el Estado Moderno. Es un periodo que cuenta entre sus páginas con la conquista de Granada y de las islas Canarias, pero además en él tiene lugar uno de los acontecimientos que abrirá la puerta al conocimiento de nuevos mundos: el descubrimiento de América.