BIO
Monumento a Valle Inclán Vilanova de Arousa (Pontevedra)
Salvador refleja con máximo rigor la enigmática serenidad del rostro de Valle-Inclán; recoge su perdida mirada de entre bohemias y silenciosos caminos de inquieta intelectualidad.    Realiza un trabajo minucioso en el desarrollo de pliegues. Para el estudio de la barba establece un planteamiento arquitectónico, concibe cada mechón como si de una columna clásica se tratase. Estas barbas “miguelangelescas” divinizan una obra tan humana y solemne con la más terrible y sincera  realidad. El escultor potencia la naturalidad del claroscuro en el conjunto de su obra. Antonio Pascual
Salvador Amaya luce su obra en Vilanova reflejada en la efigie de un Valle-Inclán ensimismado mirando al mar de la ría de Arousa. Adolfo Gago
“...la imaginación es un cajón de sastre que oculta toda la diversidad de la naturaleza; el escultor debe sacar su chistera: el tipo de pelo, la forma de la nariz, etc, más adecuados a las necesidades y exigencias de cada momento. Muchas veces, llegada la noche, reconozco que no he sido capaz.”